Prólogo

Prólogo

 

¡La vida es complicada!

Cuando crees que ya has tomado las riendas, surge un imprevisto que desmorona ese pequeño mundo que creías tan seguro.

Nunca piensas que después de tanto tiempo pueda surgir de nuevo ese espejismo que creías tan superado, ese sentirse de nuevo con vida por la mañana, sonriendo, emocionándote, temblando, pero de golpe todo se quiebra, se rompe de nuevo, porque era simplemente un espejismo en medio de la nada.

La vida no se rompe en un segundo, hace falta al menos un minuto para pasar de todo a nada, no es que no sea suficiente un segundo, es que nuestra mente necesita un minuto para asimilarlo y entenderlo.

¿Por qué se repiten las historias?

Porque el pasado trata siempre de mezclarse con el presente, porque no se conforma con quedarse ahí , sin intentar formar parte de nuestra vida, porque en el fondo, cuando algo es maravilloso, se queda eternamente en nuestra memoria, no nos hace falta que nadie nos lo recuerde.

El problema es que el tiempo borra los malos recuerdos y nos va dejando solo con lo bello, lo que queremos de verdad conservar, y cuando la realidad se acerca, te das cuenta porqué se borran algunas palabras, algunas frases o algunas historia…

Pero todo es cuestión de volver a empezar, nunca se debe uno rendir fácilmente, nunca se debe quebrar la certeza de que lo que se ha hecho está bien hecho, y nunca se debe pedir perdón por algo que no estuvo en tu mano evitar.

Eso sí, “nunca digas nunca”, porque todo es susceptible de volver a empezar.